La violencia en la Propiedad Horizontal

la violencia en la propiedad horizontalLa vida en comunidad que se desarrolla en los inmuebles sometidos al régimen de propiedad horizontal, es una representación de los hechos macros de violencia que se vienen presentando en nuestro país, obviamente señalar este aspecto genera controversia, algunos con posiciones radicales a favor y otros en contra, pero de una u otra forma será necesario reconocer la presencia de actos de violencia en la propiedad horizontal, como un elemento indispensable en la atención de esta problemática.

La Constitución de Colombia, promulgada en 1991, señala que "Colombia es un estado de derechos, organizado en forma de República unitaria, descentralizada, con autonomía de sus entidades territoriales, democrática, participativa y pluralista, fundada en el respeto de la dignidad humana, en el trabajo y la solidaridad de las personas que la integran y en la prevalencia del interés general." El desarrollo de los elementos participativos se ha visto reflejada en la promulgación de distintos mecanismos de participación comunitaria, algunos mediante normas específicas, otros en desarrollo de procesos como la vida en los inmuebles sometidos a propiedad horizontal.

El nuevo régimen de propiedad horizontal permite continuar con la participación comunitaria, específicamente, en la toma de decisiones de interés para los residentes en los diferentes edificios y conjuntos. Es necesario observar las bondades de la norma con respecto a la posibilidad que brinda de aprender a participar, manejando los elementos positivos y negativos que conlleva esta enseñanza. Es frecuente que los propietarios de unidades privadas fijen posiciones radicales con respecto a las decisiones que se requieren tomar en las diferentes copropiedades, muchas de ellas sin fundamento legal. Posiciones que en ocasiones se expresan a manera de imposición, con señales de violencia, manifiesta o implícita, que obviamente van a conllevar a generar mas actos de violencia, como se mencionó anteriormente.

Las posiciones violentas adoptadas por algunos propietarios, son de una u otra manera el resultado de la inexperiencia participativa que tenemos los colombianos, no se es participativo con solo incluirlo en las normas, esa participación se debe aprender, de ahí la necesidad de resaltar los elementos señalados constitucionalmente como el respecto a la dignidad humana, la solidaridad y el interés general. Entender los elementos señalados exige de pequeños procesos formativos encaminados a desarrollar actitudes tolerantes, de respeto, así como la misma mediación y la resolución de los conflictos por vías pacificas.

El respecto por la dignidad humana se viola frecuentemente en la propiedad horizontal, es fácil hacer juicios sin fundamento, acusar o incluso insultar a los propietarios sin ningún recato, sin poner limites a nuestras acciones. Lo anterior es un contrasentido, ya que es común escuchar criticas de la situación actual del país como consecuencia de situaciones similares, o por razones como el clientelismo político, la arbitrariedad de funcionarios públicos, la violencia armada, la violencia en general, etc.

La paz de nuestro país debe comenzar con nuestro vecinos, con nuestro entorno, con lo mediato, es allí donde se puede comenzar a construir esa paz que todos anhelamos y a la cual no le hemos aportado desde nuestra comunidad. Es frecuente escuchar las razones por las cuales se debería llegar a lograr procesos de paz, muchos han señalado que la paz es rentable, y si hacemos un análisis de esta afirmación podemos señalar de manera rápida los dividendos que nos puede aportar esta en nuestras comunidades, señalemos inicialmente la reducción de costos que podría tener para la copropiedad la reducción de acciones judiciales derivadas como consecuencia de actos que no estaban encaminados a lograr una convivencia, sino que procuraban afectar al otro. Otra situación que se podría presentar es la disminución en los tiempos de realización de las asambleas, ello además tiene una implicación directa en la participación, pues es frecuente escuchar la queja de los propietarios que generalmente no asisten, acerca de lo prolongadas que resultan las asambleas, y la violencia que se da en ellas.

La participación, como ya lo señalamos, es necesario aprenderla, para que los beneficios que se han asociado a ella se comiencen a ver en las copropiedades, para que podamos comenzar a hablar eficacia, de la participación, no como resultado de una acción coercitiva, como ha sido necesario implementar en la copropiedades, a través de la imposición de sanciones, sino como el resultado de un proceso de toma de decisiones de una comunidad organizada, de una comunidad conciente de la importancia de la vida en las copropiedades.

El comportamiento violento

Diversos estudios se han encargado de analizar la aparición del comportamiento violento y han señalado la adolescencia como la edad en donde aparece éstos, aunque cabe señalar que esta se va desarrollando, hasta llegar a formas cada vez mas sofisticadas o simples, según sea la formación de cada individuo.

Las teorías mas empleadas en estudios del comportamiento violento señalan que la agresión se aprende a medida que se va creciendo, señalando que la aparición de estos actos esta asociados a procesos hormonales que se desarrollan en el ser humano. Los patrones de crianza, los modelos, etc., son factores que permiten la aparición de actos violentos, pero también se asocian otros factores como la empatía y los comportamientos prosociales la disminuyen.

La aparición de los actos violentos se puede asociar a situaciones de la infancia, tales como el no reconocimiento autoridad, la independencia social, el rechazo a los modelos socialmente aceptados, situaciones de orden familiar como la violencia desarrollado en el seno del hogar de los padres, las pautas de violencia aprendidas, y en general el comportamiento agresivo aprendido en la infancia como consecuencia de la necesidad de adaptarse al medio o como consecuencia de conductas antisociales aprendidas.

Los estudios han señalado factores asociados como "los hogares incompletos, las malas condiciones de la vivienda y los ingresos bajos." Además de lo señalado los estudios mencionan que las características mas asociadas ...fueron las de la crianza....se encontró...mala supervisión, reglas laxas, desatención de los padres o sufrían de negligencia física o abandono..", además del maltrato al menor (Nagin D., 2000). Se puede concluir que la frase de "la violencia genera más violencia" se ha confirmado en los diferentes estudios de violencia, si tenemos en cuenta que los comportamientos agresivos son generalmente aprendidos de los padres, sin llegar a afirmaciones concluyentes acerca del factor especifico responsable o causante de la agresión.

El aprendizaje de los comportamientos violentos que se inicia en la infancia se desarrolla inicialmente con los elementos familiares, pero luego que se inician los procesos de socialización, se da un desarrollo de estos comportamientos, llegando cada vez a ser mas sofisticados y complejos, ya no por razones tan simples como las que se dan en la infancia, sino por situaciones complejas que generalmente se asocian a estereotipos, modelos, antipatías, etc.

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