Cómo tratar con clientes morosos

como tratar con clientes morososDejar de cobrar una factura supone una doble pérdida para tu negocio: además del dinero que no vas a ingresar, deberás abonar impuestos como el IVA por ventas que no has cobrado. Por eso es necesario tener una estrategia eficaz para enfrentarte a los morosos. ¡Fíjate!

Analiza bien los riesgos
En los tiempos que corren, vale la pena contratar un servicio de información de crédito para verificar si la empresa con la que tratas tiene solvencia, o medir los indicadores de riesgo con una plantilla como ésta. Te puede ahorrar mucho dinero y dolores de cabeza.

Controla tus cobros
Es importante que lleves un registro actualizado de las facturas emitidas, pendientes de pago y cobradas. Ten en cuenta que a menudo los morosos se aprovechan del desorden administrativo de las empresas.

No dejes pasar el tiempo
El tiempo siempre juega a favor del moroso, porque las empresas que no pagan a sus proveedores suelen acabar desapareciendo. De modo que, cuando detectes un impagado, empieza a actuar en seguida: cuando más tiempo pase, más difícil será recuperar el dinero.

Segmenta los impagados
Clasifica a los morosos en función de su gravedad, ya que no debes actuar igual contra alguien que se retrasa en el pago de un pequeño importe que contra un cliente que te adeuda miles de pesos. La segmentación te ayudará a dedicar a cada caso sólo los recursos necesarios.

Establece un procedimiento
Crea un método estructurado en tu negocio para detectar y reclamar a los clientes que no pagan. Define las sucesivas etapas del proceso y los plazos para cada una de ellas. De esta forma podrás optimizar tus esfuerzos e ir puliendo el procedimiento para perfeccionarlo.

Busca el contacto personal
Está demostrado que la mejor forma de cobrar una deuda es tratar de forma personal con el moroso. Visítale o llámale para exponerle la situación y solicitarle que ponga fin al impago. Al ponerle cara a la deuda, resultará más difícil para el moroso que el asunto le deje indiferente.

Elimina posibles obstáculos
Asegúrate de que el impago no se haya producido por un litigio respecto a la prestación del producto o servicio. Si es así, primero debes resolver ese conflicto para despejar el camino hacia el pago de la deuda sin que el cliente moroso tenga más excusas a las que aferrarse.

Presiona de forma continuada
La persecución al moroso debe ser continuada, de manera que no pueda relajarse o pensar que has renunciado a cobrar la deuda. Combina las llamadas, las visitas, cartas y otras acciones para transmitirle que no tienes ninguna intención de dejar pasar este incumplimiento.

Documenta todo el proceso
Todas las acciones que hagas para reclamar la deuda deben quedar registradas. Para ello, lo mejor es utilizar una colección de cartas para reclamar cobros. Para que tengan validez en un juicio, acuérdate de enviarlas como carta certificada.

Negocia posibles soluciones
En la actualidad muchos clientes no pagan por que no pueden, no por que no quieran. Si detectas una buena disposición del cliente, es conveniente negociar condiciones como un pago a plazos, en especies o incluso una espera. Más vale cobrar tarde que no cobrar nunca.

Asesórate debidamente
Si no tienes experiencia en la gestión de impagados, antes de dar ningún paso consulta con un abogado o con una empresa especializada. Asimismo, en ocasiones no tendrás más remedio que iniciar un procedimiento judicial, para lo cual tendrás que buscarte ayuda profesional.